Jugar limpio también es educar
tags: paternidad, recuerdos, aprendizaje
por @alex
En este post platico cómo hasta en cosas simples, como un juego de mesa, se ve el estilo de crianza. Cuento que antes, por querer que todo saliera perfecto, a veces corregía de más o le quitaba espacio a mi hija para equivocarse. Ahora entiendo, a partir de lo que he leído y trabajado en terapia, que es importante dejarla intentar, perder, ganar y aprender de todo eso. Explico que, cuando tengamos oportunidad de volver a jugar, mi intención es acompañar, animar y marcar límites básicos, pero sin hacer trampa ni querer controlarlo todo. Jugar limpio también significa respetar su ritmo y su forma de aprender.