Por qué cuido la forma en que le hablo
tags: paternidad, emociones, psicologia
por @alex
En este post cuento cómo, a partir de los cuestionarios y de la terapia, me di cuenta de que no basta con lo que digo, también importa mucho cómo lo digo. Antes usaba el sarcasmo o frases duras cuando me frustraba, aunque no gritara. Ahora estoy aprendiendo a hablar más claro y más respetuoso, incluso cuando pongo un límite. Explico pequeños cambios que estoy practicando, como bajar el tono de voz, hacer pausas antes de responder y evitar comentarios que humillan. Quiero dejar claro que mi objetivo es que mi hija se sienta segura hablándome, no asustada por mi forma de expresarme.