Una videollamada corta que valió mucho
tags: hija, esperanza, emociones
por @alex
En este post describo una ocasión en la que pude tener una videollamada breve con mi hija, siguiendo los tiempos y condiciones que se acordaron. Cuento que antes de la llamada preparé un lugar tranquilo, revisé mi conexión y pensé en temas sencillos que pudiera comentar sin presionarla. Durante la conversación me enfoqué en escucharla y en respetar cuando quería decir poco, entendiendo que su comodidad es lo más importante. Después de colgar, escribí lo que sentí y lo compartí en terapia para seguir aprendiendo a ser un papá presente sin invadir su espacio. Esta pequeña llamada me dio esperanza y me recordó que el vínculo puede cuidarse incluso en momentos cortos.